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Tras más de un año sin uso, el BRT es un perjuicio para los conductores

El primer anillo se ha convertido en un atolladero debido a que solo se puede circular por dos de los tres carriles. La Alcaldía no define qué hacer con el BRT a la espera de una auditoría. Concejales cuestionan la lentitud para tomar una decisión

hace 1 mese(s)

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Patricia Gutiérrez acudió el jueves al hospital de la Caja Nacional de Salud de la avenida Cañoto. Salió de allí cerca de las 15:00 para dirigirse a la zona de La Ramada, pero al tomar la ruta del primer anillo se encontró con una gran fila de vehículos que le impedía avanzar. Quince minutos más tarde seguía en la trancadera, en medio de los bocinazos y gritos de los conductores que ni siquiera podían esquivar por vías alternas debido a los separadores de concreto que dividen los carriles.

Es increíble, pero esto ocurre todos los días. Van meses y las autoridades no dan una solución”, dijo la conductora en tono molesto.

Su queja es compartida con otros conductores que cada vez que acuden al centro cruceño o cuando deben circular por el primer anillo se ‘topan’ con los atolladeros, que se agravaron desde que el Gobierno Municipal, en la anterior gestión, rediseñó la vía para implementar el sistema de Buses de Tránsito Rápido (BRT), por sus siglas en inglés.

La finalidad era descongestionar el tráfico, pero el resultado fue contrario: el proyecto se convirtió en un obstaculizador del tránsito y la nueva administración no define qué hacer con el proyecto del BRT Sarao.

La obra, que le costó al municipio un aproximado de Bs 156 millones y se entregó en septiembre de 2020, hasta ahora no tiene uso formal y más bien se deteriora. Conductores y entendidos coinciden en que el BRT es un obstáculo más que una solución vial, ya que por el momento solo cuatro buses Sarao en prueba, además de ambulancias y motocicletas, hacen uso del carril del BRT y los demás rodados públicos y privados deben convivir con el caos que se genera en las únicas dos vías habilitadas.

El DEBER recorrió la zona en las denominadas horas pico y pudo comprobar el descontento de los conductores por el caos que se genera. “Es un martirio venir al centro a esta hora (18:30), es prácticamente imposible circular”, dijo Gaby Sanguino, que en su vehículo intentaba cruzar la rotonda de La Ramada, pero quedó atascada en el tráfico.

“Esos cordones están en vano, solo las motos lo aprovechan, lo único que provocan es trancadera porque queda poco espacio para mucha circulación”, reclamó Roberto Panozo, de 27 años, quien circulaba por la avenida Uruguay, a la altura del Palacio de Justicia.

Vecinos de la Cañoto indican que los embotellamientos son constantes y cuando llueve es peor, porque la vía no cuenta con un buen sistema de drenaje y rápidamente se llena de agua, por lo que la circulación se vuelve todavía más lenta.

El director del Organismo Operativo de Tránsito, Roberto Pórcel, cataloga algunos puntos del primer anillo como “cuellos de botella”, debido a los atolladeros que se generan.

A la espera de la auditoría

El secretario municipal de Movilidad Urbana, José Carlos Cuéllar, afirmó que el Gobierno Municipal está a la espera de los resultados de una auditoría técnica y financiera, que realiza la Dirección de Auditoría Interna, para definir qué se hará con el proyecto del BRT del primer anillo. Indicó que no se tiene una fecha establecida para conocer los resultados, pero espera que estos estén listos en la próxima gestión.

“Todavía estamos esperando el informe de la auditoría, pero en el tema de los corredores (siguientes fases del sistema) estamos trabajando de acuerdo con un estudio del JICA, donde están las otras fases a implementar, que son los corredores Norte y Sur. Estamos trabajando en ello con la gente del proyecto para poder avanzar, adelantó.

Respecto al funcionamiento de los buses, indicó que cuatro de los 30 motorizados se encuentran realizando pruebas permanentes en el primer anillo, mientras que el resto continúa en la Aduana. “Estamos viendo cómo darles uso o función a esos buses porque la gente necesita comodidad en el servicio de transporte público y los transportistas están aceptando la modernización”, señaló.

En tanto, los transportistas se sienten estafados por la inversión que realizaron en la compra de los buses para un proyecto que aún no funciona.

El secretario general del Sindicato de Transportistas de Santa Cruz, Mario Guerrero, presentó una denuncia ante el Ministerio Público contra la exalcaldesa, Angélica Sosa, y exfuncionarios de la pasada gestión, por lo que denominan la “estafa del siglo”, refiriéndose al proyecto del BRT.

La mirada de los entendidos



El ingeniero vial, Javier Mendívil, considera que es necesario dar funcionalidad al proyecto del primer anillo, pero para ello, se deben hacer los ajustes de orden técnico y diseño geométrico porque el proyecto no ha cumplido con algunas normas y se lo ha implementado caprichosamente.

Asegura que paralelamente el Gobierno Municipal debe trabajar en el ordenamiento de los buses porque en gran medida el caos que se produce en el centro se debe al exceso de micros que ingresan y cruzan la ciudad.

“Mientras los sindicatos no paren con el aumento de líneas, el caos continuará. Estos señores manejan un gran negocio, son empresarios del transporte público, definen su recorrido, venden líneas, crean sublíneas y saturan más aún el parque automotor”, afirmó.

Por su parte, el ingeniero constructor y miembro del Consejo Consultivo Cruceño, Rolando Schrupp, considera que la implementación del sistema integrado de transporte ha contribuido a profundizar el problema del tránsito en Santa Cruz, constituye un peligro a la seguridad vial, estrangula el centro histórico y afecta el comercio del primer anillo.

“La geometría de la vía no es correcta, adicionalmente al ancho del carril, el radio de curva es imposible de cumplir para una unidad tan grande como el BRT sin verse obligado a invadir otros carriles, sin mencionar que caprichosamente los carriles cambian de uso sin la previsión suficiente para los conductores. Adicionalmente al riesgo que significa no tener anchos mínimos en los carriles, reduce significativamente la capacidad y velocidad, generando mayor caos y embotellamiento”, explicó Schrupp.

Con respecto a la propuesta de retirar los buses que ingresan al centro, el dirigente de los transportistas, Mario Guerrero manifestó que no lo permitirán.

Nosotros no vamos a abandonar el centro y no es un capricho, es una necesidad de nuestros usurarios. Vamos a pelear el centro por la necesidad de la gente que se transporta en nuestros buses”, afirmó Guerrero.

Cuestionamientos

El concejal por Comunidad Autonómica y presidente de la comisión de planificación, Juan Carlos Medrano, considera que “el BTR es un proyecto que nació muerto porque lo hicieron del centro hacia fuera cuando debió ser al revés”. “No es funcional en este momento el BRT. No se puede pensar en nuevas fases, sin darle una solución a este problema. También debe haber sanciones, porque el proyecto no sirve”, añadió.

Cuestionó el lento avance de la auditoría que definirá el futuro del proyecto, pues el Ejecutivo se comprometió a tener los resultados a finales de octubre; sin embargo, ya han pasado casi dos meses y el estudio no concluye.

El concejal por Demócratas, Manuel Saavedra, dijo que planteó que temporalmente -mientras se defina qué hacer con el proyecto-, se habilite el corredor destinado al canal de transporte. “En las condiciones actuales el primer anillo está colapsado, se han cerrado los negocios, hay una congestión tremenda todos los días y la Alcaldía no hace nada”, criticó.

Por su parte, el dirigente de los transportistas y concejal del MAS, José Quiroz, apunta a que se debe anular la ley del BRT y firmar un nuevo convenio con los transportistas para que se ejecute un proyecto consensuado.

Quiroz considera que los buses son un peligro porque tienen puerta al lado izquierdo y se debería modificar porque no hay pasarelas en el primer anillo para que los pasajeros crucen, lo que genera un gran peligro.

Insiste en que el cordón debe ser retirado, pues se sabe que hubo muchos accidentes en la zona, con más de 10 muertes.

El concejal de C-A, Juan Carlos Medrano, dice que no se pueden adecuar los canales al lado derecho, pues “todos los buses tendrían que hacer la transformación y quedarían prácticamente sin uso las paradas que están en todo el primer anillo y han tenido un costo significativo”.

Medrano concuerda que los cordones deben ser retirados porque son un peligro para la población y que en su lugar se podrían usar unos ojos de gato más pequeños.

El Deber


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