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Café por coca: el plan de la ONU para sacar del negocio cocalero a 15.000 familias

La estrategia de la organización internacional se basa en garantizar la demanda de productos orgánicos, especialmente en Europa. Los productores de La Asunta lograron un acuerdo con Malongo, una de las firmas más reconocidas del mundo.

hace 1 mese(s)

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Café por coca es la apuesta que hizo la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Unodc) para lograr la reducción de coca excedentaria en los Yungas. El plan, vinculado con la política de desarrollo integral del Gobierno, dio sus primeros frutos este año a través de un acuerdo con la empresa francesa Malongo, la torrefactora más importante de Europa que trabaja desde 1934 con cafés de todo el mundo.

La firma, que hizo varios ensayos desde 2018 con los granos de La Asunta, una de las zonas rojas con cocales excedentarios, compró 207 sacos de café, equivalentes a 12.420 kilos, a la Asociación Integral de Productores Agroecológicos El Mirador. La empresa pagó por esa operación $us 41.000 sin intermediarios. El producto se comercializa en Europa y “tuvo buena aceptación”, según señaló Jean-Pierre Blanc, director de Malongo, en un contacto con EL DEBER.

Precisamente, gracias al éxito de esta “prueba”, el empresario firmó un acuerdo por cinco años con productores de La Asunta. Comprará 400 toneladas de café por año y esa exportación será enviada en 20 contenedores. “Esta cantidad es como mínimo, porque Malongo puede comprar hasta unos 50 contenedores de café a los productores de Bolivia”, señaló Blanc. El pacto también incluye un asesoramiento para que la calidad del café nacional se mantenga en los niveles de la calidad del mercado europeo.

El representante en Bolivia de la Unodc, Thierry Rostan, también celebró este acuerdo en el marco del programa que pretende que más familias cocaleras opten por otros productos que les genere beneficios y calidad de vida.

“En este momento, estamos pensando y hemos diseñado una nueva propuesta para pasar de este proyecto piloto, de 600 familias en La Asunta, a 15.000 familias en Yungas. Se trata también de trabajar en temas de seguridad alimentaria para recuperar la soberanía de esos municipios donde muchas veces se tiene que traer alimentos de otros departamentos y tener una cadena de valor agregado a través de estos cafés especiales de muy buena calidad”, remarcó el representante de la agencia antidroga de la ONU en un contacto con esta redacción.

El funcionario internacional precisó que en los próximos meses se proyectará el programa a otras regiones. “No sólo queremos trabajar con La Asunta, queremos trabajar con Caranavi, Alto Beni, Chulumani, Coripata, Coroico; con todos los municipios que han tenido un incremento en los cultivos de coca, sobre todo en 2020”, afirmó Rostan.

Según el informe que la Unodc presentó a finales de agosto, las plantaciones de coca sufrieron un incremento del 15% entre 2019 y 2020. Este dato representa 29.400 hectáreas y está un 25% por encima del límite legal de las 22.000 hectáreas que se fijó en 2017 con la Ley 906, la norma que sustituyó a la controvertida 1008 que autorizaba la plantación de 12.000 hectáreas de este vegetal.

Estos cultivos están autorizados en la zona tradicional de Yungas, en La Paz, y en el trópico de Cochabamba. La Unodc toma como base para su medición a esas regiones, además del norte de La Paz y las provincias Ichilo en Santa Cruz y Moxos de Beni.

El reporte destaca que, de la superficie total, 18.302 hectáreas, el 62%, está en Yungas de La Paz; 10.606 hectáreas en el trópico de Cochabamba y 510 en el Norte de La Paz. También menciona que de las 22 áreas protegidas “seis fueron afectadas por los cultivos de coca en 2020”, siendo el parque Carrasco donde más cocales se detectó. Mencionó que en la lista de áreas protegidas está el Amboró, que está en la provincia Ichilo de Santa Cruz, donde se detectaron 87 hectáreas de cocales.



Jean-Pierre Blanc explicó que la operación apunta a las comunidades cocaleras sobre la base de los principios del comercio justo y los productos orgánicos. “Este programa tiene el objetivo de reemplazar la coca excedentaria por un café de calidad. El mono cultivo de coca consume mucho agroquímico, afecta a las fuentes de agua y esto daña al medioambiente de manera importante”, puntualizó el empresario francés.

Señaló que el otro objetivo de este plan tiene que ver con la organización de productores para que “puedan manejar de manera participativa y democrática” los ingresos que reciban de manera que sea un apoyo al desarrollo sostenible de las comunidades.

Pero para Malongo, el tema de la calidad es un aspecto clave. Por eso respaldará el acuerdo con los caficultores con un plan de asistencia. “Vamos a financiar un laboratorio para que la cooperativa pueda hacer un control de calidad. El segundo eje es sobre la productividad. Vamos a organizar unos intercambios de productor a productor sobre la agricultura orgánica intensiva, porque podemos tener resultados con un centro especializado que está en Veracruz, en México”, afirmó.

Para inicios de 2019, el municipio de La Asunta, que está a 198 kilómetros de La Paz, tenía un registro de 122 hectáreas de café y una proyección de 112, haciendo un total de 234 hectáreas de café. Esta cifra se puede triplicar en función de la demanda europea.

El Viceministro de Comercio Exterior, Benjamín Blanco, informó que las exportaciones totales de café se incrementaron más del 18% entre 2019 y 2020. Resaltó la suscripción del contrato con la empresa Malongo para la exportación al mercado francés, que proyecta comercializar 20 contenedores anuales. La autoridad afirmó que “el desafío es producir la cantidad de café que requiere el mercado internacional”.

El presidente de la Asociación El Mirador, Rafael Andia Sarmiento, destacó la iniciativa de la Unodc que promovió este acuerdo. “No estamos equivocados al estar en esta actividad porque existe mucha demanda de este café”, dijo.

Rostan aseguró, en ese marco, que la estrategia para reemplazar cultivos pasa por hallar mercados y garantizarlos, especialmente en Europa donde la demanda de productos orgánicos está creciendo.

Adelantó que se reunió con una asociación de productores de cacao amazónico de Chimoré. “Una subsidiaria de Malongo en Suiza está analizando las pruebas de este producto”, adelantó.

El caminó aún es largo. Según datos de la ONU, en los últimos cinco años la coca legal movilizó algo más de $us 1.000 millones.

El Deber


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