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‘Happy’, un hombre feliz y exitoso al volante

Eduardo Peredo afirma ser el piloto boliviano con más carreras ganadas. Muchas veces campeón departamental, nacional y sudamericano

hace 1 mese(s)

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Su carrera fue en ascenso, de correr a escondidas de su madre a la Baja 1.000, la prueba que se lleva a cabo en Baja California, México. Eduardo Peredo Martorell alista valijas y auto para participar en la competencia a cumplirse en la tercera semana de este mes.

Atrás quedaron los años de la niñez, cuando jugaba con los famosos autos “dinkis”, que lo fueron inclinando hacia el automovilismo y alejando del fútbol, deporte que parecía ser su destino por la influencia del papá, el conocido Erwin 'Happy' Peredo, ex jugador, dirigente y presidente del Club Blooming.

Eduardo eligió los fierros, sin el consentimiento de mamá Nahir y la complicidad de papá Happy. Y lo parecía ser una simple aventura juvenil se convirtió en una actividad en serio, en autos de verdad y la adrenalina fluyendo por el cuerpo, conduciendo bólidos a más de 200 kilómetros por hora.

Compró su primer vehículo a Carlos 'Pimpo' Bendek, a escondidas de sus padres. Cuando el papá se enteró, le dijo: “vas a correr, pero sin que lo sepa tu madre” (risas).

Hoy es un piloto hecho y derecho, famoso, campeón y con experiencia en competencias nacionales e internacionales. “Soy quien tiene la mayor cantidad de títulos en el país”, afirma sin atentar con la modestia Eduardo, a quien también muchos lo llaman con el apodo de su padre, Happy.

Elaboró su palmarés realizando una investigación sobre las competencias ganadas. Su palmarés, en realidad, es un resumen sólo con los logros más importantes de la ya prolongada y muy exitosa vida deportiva de nuestro personaje. Tiene 38 años, pero habla y actúa como uno de los más veteranos de la cartelera nacional.

En 2022 cumple 20 años de carrera deportiva ininterrumpida. Comenzó cuando tenía 18 años durante una prueba en el Autódromo de Santa Cruz en la categoría elemental, la Promocional. Pero como ganas y talento sobraban, en el estreno ganó la clasificación e hizo pole position.

Reconoce como su mentor a Roberto Saba, porque fue quien le enseñó el abc del mundo tuerca, las técnicas para hacer mejores carreras, evitar accidentes y ganar las pruebas de acuerdo a su importancia.

En 2004 logró su primer campeonato en la categoría 2.000, siendo éste el paso inicial para que luego se desencadenaran las victorias y los títulos.

En 2005 hizo cursos con el experto peruano Ramón Ferreiro. Lo demás fue experiencia pura, participar en cuanta competencia podía, porque –como ocurre en muchos ámbitos de la vida- él sentía y comprobaba que tenía talento para explotar si se dedicaba a tiempo completo al automovilismo.



“Gran parte de lo que soy se lo debo a mi padre porque me apoyó en forma incondicional económica y anímicamente, como deportista que fue él. Fue mi gran soporte para lo que después resultó mi carrera en los motores. “Mi madre es mi hincha número uno, pero nunca fue a una carrera mía porque se ponía nerviosa. Ella brota pecho por mí y colecciona todas las publicaciones de los medios de comunicación”, remarcó.

Fue campeón nacional en 2007, en Potosí. Luego conquistó el Gran Premio Integración del Oriente ese mismo año. Después fue campeón sudamericano tres veces.

Luego participó en el Rally Dakar y ganó en su categoría. “Corrí el 2017 y gané entre 28 corredores; quedamos en el puesto 18 en la general entre más de 100 pilotos con una camioneta inferior a los vehículos de los europeos. Corrimos en Bolivia, Argentina y Paraguay ese año”, recuerda.

Ganó veinticinco competencias hasta la fecha, y va por más.

 

FUTURO

Con Baja California a la vista

‘Happy’ participará desde el 15 de noviembre próximo en el Campeonato Mundial de Desierto en México.

El 2020 participó en la Baja 1.000 ocupando el primer lugar en el tramo que le correspondió manejar; eran dos pilotos.

Su idea para el 2022 es estar presente en las 4 pruebas agendadas en el Campeonato Mundial de Desierto, la Baja 250, Baja 400, Baja 500 y Baja 1.000

El Deber


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