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“Mi vida es un desastre”: mujer que denunció al presidente de la Confederación brasileña

La empleada de la CBF habló sobre las duras situaciones de acoso que le hizo pasar Rogério Caboclo y los tratamientos que debió pasar.

hace 1 mese(s)

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Rompió el silencio la empleada de la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) que en junio de este año denunció por acoso al presidente de la entidad, Rogério Caboclo. A partir de esto, surgieron dos casos más que sancionaron a Caboclo con 12 meses afuera de su cargo en la CBF.

“Mi vida es un desastre”, aseguró la mujer que realizó la denuncia en junio en una entrevista con la cadena brasileña O Globo. Además, contó todo lo que le hizo pasar Caboclo, cómo vivió este tiempo y pidió una sanción más severa contra el dirigente.

“Haber vivido estas situaciones es un dolor que no tiene comparación, ninguna mujer debería pasar por esto en ningún momento de su vista. Es un dolor que no tiene fin”, explicó la denunciante, quien tiene nueve años trabajando en la CBF.

Manifestó que debió someterse a tratamientos psiquiátricos tras las amenazas que recibió de Caboclo: “Mandó un auto a la puerta de mi casa y tuve la sensación de estar siendo perseguida. También mandó a meterse en mi computadora y en mi cuenta bancaria. Me dio pánico, miedo. No me sentía segura en ningún lugar a ninguna hora del día y no conseguía dormir sin tomar medicamentos”.

Al momento de referirse sobre los acosos que padeció, expresó que estos “fueron escalando” con el transcurso del tiempo. Tal es así que le provocaron crisis de nervios y vómitos en su trabajo. “En algún momento pensé: me voy a morir. Tenía una sensación de no poder respirar, de no poder vivir mi vida”, sostuvo.

“Rogério desde el primer momento traspasó los límites conmigo. Desde el primer viaje a Luque, Paraguay. En ese viaje hizo comentarios respecto de mi cuerpo y yo pensé que eso no correspondía a una relación de patrón-empleada. En ese mismo viaje se pasó la madrugada llamando a mi habitación y no atendí. Eran comentarios sobre mi vida personal, mi vida amorosa. Todo fue aumentando con el correr del tiempo, cuando me convertí en su asesora y con el aumento del consumo de bebidas alcohólicas también. Hacía comentarios sobre mi vida sexual y me preguntaba con quién había tenido sexo. Era absurdo y fue empeorando”, comentó.



“Le tenía miedo, mucho miedo”, reconoció por todas estas situaciones. Además, llegó a temer por su vida porque enfrente estaba un hombre “que tiene 100 millones de reales”.

Con el tiempo la situación fue empeorando. Pues esto desencadenó en que la funcionaria grabara una conversación con Caboclo, elemento clave en la causa que se le inició al directivo. En el mismo se escucha como el presidente habla sobre la vida sexual y los genitales de su esposa. También, le pregunta a su asistente (la denunciante) si se masturbaba.

“Ese fue el límite. Continué trabajando un tiempo más, pero todo empeoró. Tenía miedo de quedarme sola con él, llegaba a mi casa con dolor de cuerpo de la tensión que sentía en el trabajo. Me iba al baño a vomitar de los nervios o a llorar. Fue horrible”, agregó.

Ni bien paso esto, pidió licencia y encaró a su jefe. Lo primero que le solicitó: que dejara la presidencia de la CBF. En cambio, Caboclo intentó comprar su silencio. Le ofreció: una indemnización para adquirir un departamento, un curso todo pago en Europa y un ascenso.

Sin embargo, ella no aceptó y todo fue a sus abogados. Pues Caboclo le pidió que hablara con la prensa para que dijera que nunca fue acosada por él y que su licencia se debió a unos “problemas familiares”.

“Mi dignidad no tiene precio. Me quedé pensando en las mujeres que vendrían después de mí, era inaceptable proteger a un acosador”, explicó. Añadió: “Pienso en los patrocinadores, ¿será que ellos tienen el coraje de continuar con el patrocinio de una entidad liderada por un acosador? ¿Los jugadores y las jugadoras van a querer jugar para una entidad liderada por un acosador?”.

“Tengo la esperanza de que van a rever esto y que le van a aplicar una pena más dura”, opinó por la situación de Caboclo, quien podría regresar a la presidencia de la CBF en setiembre de 2022 y que hace unos días consiguió un acuerdo con el Ministerio Público de Río de Janeiro para no ser denunciado por acoso sexual y moral. En total pagará 100 mil reales que serán donados por entidades que luchan contra la violencia hacia las mujeres.


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