El tiempo
     Santa Cruz

M Mundo

Juicio a presunto cerebro del 11-S se reinicia previo a 20 aniversario de los ataques

Los cinco acusados, presos desde hace casi 15 años en Guantánamo, enfrentan la pena de muerte.

hace 1 mese(s)

,

El juicio del presunto cerebro de los atentados del 11 de septiembre, Jalid Sheij Mohamed, y otros cuatro acusados, se reinició el martes en la base naval de Estados Unidos en Guantánamo poco antes del 20 aniversario de los ataques, pero un veredicto parece lejano.

Mohamed y sus supuestos cómplices, Amar al Baluchi, Walid bin Atash, Ramzi bin al Shibh y Mustafa al Hawsawi, comparecieron ante un tribunal militar en la base estadounidense en la isla de Cuba por primera vez en más de 18 meses, una pausa forzada por la pandemia de la COVID-19 en un proceso que lleva nueve años de audiencias previas.

Pero el flamante magistrado militar del caso, el coronel de la Fuerza Aérea Matthew McCall, levantó la sesión después de solo dos horas y media por cuestiones de procedimiento relacionadas con su nombramiento.

Y el fallo de un tribunal de apelaciones militar, que apoya la destrucción de un sitio clandestino de la CIA donde algunos de los acusados pueden haber sido torturados antes de llegar a Guantánamo, devolvió al caso a su tema central: ¿pueden personas que fueron sometidas a torturas metódicas ser juzgadas de manera justa con el debido proceso que promete la ley estadounidense?



Los cinco acusados, presos desde hace casi 15 años en Guantánamo, enfrentan la pena de muerte por cargos de asesinato y terrorismo ante el tribunal de crímenes de guerra.

Reinicio del proceso

La audiencia del martes, la primera desde febrero de 2020, tuvo lugar en ‘Camp Justice’, sede de las comisiones militares en la cima de una colina en la base naval estadounidense en la Bahía de Guantánamo.

Mohamed ingresó a grandes zancadas en una sala del tribunal repleta de fiscales, traductores y equipos de la defensa. Cada uno de los imputados estaba escoltado por militares.

Detrás de un grueso cristal, se encontraban familiares de las 2 976 personas que murieron hace casi dos décadas, cuando cuatro aviones secuestrados impactaron contra el World Trade Center en Nueva York, el Pentágono en Washington, y un campo de Pensilvania. 


Notas Relacionadas