El tiempo
     Santa Cruz

M Mundo

Berlín recuerda el Muro, un fracaso de 28 años

Al recordar los 60 años de la construcción del Muro de Berlín, Alemania homenajeó a todas las víctimas.

hace 2 mese(s)

,

El presidente alemán, Frank-Walter Steinmeier, calificó este viernes de “testimonio de un fracaso absoluto” la construcción del Muro de Berlín, que comenzó hace sesenta años, el 13 de agosto de 1961, y que  se recordó en un acto central en la calle Bernauer Strasse, símbolo de la división alemana.

“El muro fue la señal evidente de un Estado no de derecho que a los ojos de sus propios ciudadanos no era ni legítimo ni soberano. De hecho era el principio del fin, que aún así se hizo esperar mucho”, dijo Steinmeier durante su discurso.

La construcción del muro, que debía representar el “acto soberano de un Estado que lo que más buscaba era su reconocimiento internacional” fue, en realidad, “el reconocimiento de que ni siquiera sus propios ciudadanos reconocían ese Estado”, subrayó.

El 13 de agosto, de 1961 supuso una desgracia para los alemanes y para todo el mundo en el que se hicieron realidad los peores temores y el telón de acero que dividía Berlín, Alemania, Europa y el mundo se cerró completamente por un tiempo indeterminado, agregó.

Con el muro de Berlín quedó literalmente cimentada la división del mundo en la Guerra Fría, añadió.

Inicio de un periodo glacial

“Cuando el 9 de noviembre (de 1989) celebramos la caída del muro, la primavera en medio del frío otoño, entonces tenemos que recordar también el 13 de agosto (de 1961), el inicio del un período glacial en medio del verano”, señaló.

Recordó las palabras pronunciadas por el jefe de Estado de la Alemania comunista Walter Ulbricht quien dos meses antes, el 15 de junio de 1961, había asegurado que “nadie tiene la intención de construir un muro” y que Steinmeier calificó de “una de las mentiras más descaradas que han pasado a la historia de Alemania”.

El bautizado por las autoridades comunistas como “muro de protección antifascista” fue construido no para evitar las maniobras de conquista por parte de Occidente, “sino por un Estado que tuvo que encerrar en su país a sus propios ciudadanos para poder seguir funcionando al menos un tiempo más”, dijo.

Cuando Alemania recuerda este viernes  la construcción del muro, guarda la memoria también de los muertos, heridos, detenidos y de todos los que pusieron su vida en juego por la libertad, agregó.

Steinmeier subrayó, además, que el recuerdo del muro constituye un desafío permanente y que la libertad y la democracia no viene por naturaleza, sino que hay que ganársela, protegerla, defenderla y mantenerla.

“El 13 de agosto nos recuerda que la historia la hacemos nosotros, las personas, para lo bueno y para lo malo”, concluyó.

Una “monstruosidad”

El alcalde-gobernador de Berlín, Michael Müller, que nació en la parte occidental de la ciudad tres años después de la construcción del muro, habló de una “brutal barrera que dividía el mundo libre del no libre”.

“En ningún otro lugar, el carácter cruel de la dictadura del Partido Socialista Unificado (SED, por sus siglas en alemán), se mostró de forma tan evidente como con el muro”, afirmó.

Recordó que hasta antes de la construcción del muro, alrededor de 3,5 millones de ciudadanos habían huido al oeste, a lo que la respuesta del régimen comunista fue encerrar a su población.

Al menos 140 personas murieron en su intento de cruzar el muro en alguno de sus 156,4 kilómetros y ni siquiera los niños estaban seguros de las mortales balas de los soldados de la República Democrática Alemana (RDA), dijo.

Hasta bien entrados los años 80, la cúpula de la RDA perfecciono la barrera intraberlinesa hasta convertirla en una obra de construcción de insuperable monstruosidad, y aún así, muchos intentaron sortearla, muchos pagando con su vida, señaló.

El sentir general con este “violento aislamento era de espanto, miedo, tristeza y resignación, pero también hubo una ola de solidaridad y de valiente protesta y desafío contra la frontera inhumana, concentrado especialmente aquí, en la Bernauer Strasse, símbolo de la división alemana por haber quedado partida por el muro.

Recordar la violenta división de Berlín, la dictadura y su fin gracias al coraje de los ciudadanos de la RDA y de Berlín Oriental es y seguirá siendo nuestra obligación, concluyó.

El acto central en la Bernauer Strass, con 120 invitados, concluyó con las palabras de dos testigos de época, tras lo cual se realizó una ofrenda floral ante el monumento a las víctimas del muro.



A lo largo del lado oriental de lo que es conocido como el “muro de la vergüenza” está la “tierra de nadie”, de 300 metros de profundidad en algunos tramos.

La candidata  Annalena Baerbock camina a lo largo de una sección preservada del Muro.

Más de tres millones optaron por la libertad y huyeron

A primeras horas del domingo 13 de agosto de 1961, las autoridades comunistas de la Alemania del este empezaron a construir el Muro de Berlín, cortando la ciudad en dos y taponando la última abertura del telón de acero. Durante 48 horas circularon rumores de que la frontera entre el este y el oeste de Berlín estaba a punto de cerrarse y a medida que pasaban las horas se hacían más reales.

El viernes, el Parlamento o Cámara del Pueblo de  RDA dio luz verde para tomar las medidas necesarias a fin de contener el éxodo de su población hacia el oeste.

A lo largo de 12 años más de tres millones de ciudadanos huyeron el estricto régimen y optaron por la libertad y la prosperidad que ofrecía Alemania Occidental.

A las 4:01 del domingo una alerta de la AFP fechada en Berlín llegó a sus clientes: “El ejército y la Volkspolizei se están congregando en los límites de los sectores oriental y occidental de Berlín para bloquear el paso”.

En una segunda alerta, se confirma la historia. “Los trenes metropolitanos de Berlín no han circulado en las últimas dos horas entre un sector y otro”.

Después empiezan a sucederse las alertas:

- 4:28: “El consejo de ministros de la RDA ha decidido establecer en sus fronteras, incluidas las del sector occidental de Berlín, los controles usuales en las fronteras de estados soberanos”.

- 4:36: “Una orden del ministerio del Interior de Alemania Oriental prohíbe a los habitantes del país ir a Berlín oriental si no trabajan allí”.

- 4:50: “Los habitantes de Berlín oriental no podrán trabajar en Berlín occidental, según decisión de las autoridades de la ciudad de Berlín oriental”.

A primeras horas de la mañana, el corresponsal de la AFP en el lugar describía la situación en el terreno.

“Alambradas y púas defensivas fueron instaladas durante la noche para cerrar herméticamente la frontera entre Berlín Este y Berlín Oeste”.

“La carretera está prácticamente bloqueada para refugiados”.

“La mayoría de los puntos de paso entre los dos lados de la ciudad han sido bloqueados desde el alba y patrullas policiales con armas al hombro los vigilan”.

“Solo 13 pasos fronterizos permanecen abiertos entre los dos Berlines, controlados por numerosas unidades reforzadas de la policía armada”.

“Los alemanes del este de Berlín no pueden ya ir al oeste sin un permiso especial, los controles son sumamente estrictos”.

“Mientras la red cae sobre la parte comunista de la ciudad, un joven berlinés del este logra contra todo pronóstico embestir con su auto la alambrada que separa los dos sectores de la ciudad”.

“La policía, sorprendida de ver al joven llegar a alta velocidad en un Volkswagen, no pudo parar el auto, que arrastró la alambrada colocada al otro lado de la calle hasta el sector francés”, escribió la AFP. (AFP)

Gente mira la   “tierra de nadie” a través de una grieta en el Muro.


Notas Relacionadas