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Viceministro, Emilio Rodas solicita una investigación profunda, sobre el caso de Arturo Murillo 

Murillo, quien se encuentra en una penitenciaría federal de Florida, se conoce que su audiencia se llevará adelante el 7 de junio, según reportó CNN.

hace 3 mese(s)

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Emilio Rodas, Viceministro de Régimen Interior y Policía, afirmó mediante la red social twitter,  que la detención de Murillo en EEUU  es solo la punta de un iceberg de la cleptocracia.

Bolivia tiene derecho a juzgar a este clan criminal encabezado por Añez, Murillo y López, en EEUU se está juzgando el intento de legalizar dineros mal habidos, pero es en Bolivia donde se produce el daño al estado y a la sociedad, solo es la punta de un iceberg de la cleptocracia

— Emilio Rodas (@RodasEmilio) May 27, 2021

Bolivia tiene derecho a juzgar a este clan criminal encabezado por Añez, Murillo y López, en EEUU se está juzgando el intento de legalizar dineros mal habidos, pero es en Bolivia donde se produce el daño al estado y a la sociedad, solo es la punta de un iceberg de la cleptocracia

Rodas, se suma al pedido de justicia de distintos personajes públicos que esperan que también se realice  una investigación  a  los viceministros que acompañaron su gestión del ex ministro de Gobierno Arturo Murillo.



Murillo es acusado de los delitos de lavado de dinero en EEUU que son considerados como un hecho de financiamiento al terrorismo, donde también se deben descubrir a todos los personajes involucrados, desde la etapa inicial.

En Estados Unidos, Bryan Samuel Berkman, dueño de la empresa Bravo Tactical Solutions LCL, que fue la intermediaria y acusada de pagar sobornos, abonó medio millón de dólares de fianza y se defenderá en libertad. Su padre, Luis Berkman Littman, también hizo efectiva una fianza de $us 350.000. Mientras que Sergio Méndez Mendizábal, exjefe de gabinete de Arturo Murillo, obtuvo detención preventiva. Lo mismo que Philip Lichtenfeld, según informó el abogado estadounidense Thomas Becker.

El jurista, conocido por defender a las víctimas de la masacre de El Alto en octubre de 2003, explicó a la radio Erbol que Murillo todavía espera su audiencia, mientras que los otros involucrados tienen un dictamen preliminar. 

Bryan Berkman es el dueño de la empresa intermediaria radicada en Estados Unidos, que recibió el contrato de 5,6 millones de dólares para la provisión de gases lacrimógenos. Junto a su padre, quien es amigo de Murillo, y Philip Lichtenfeld, habrían participado del esquema para pagar el soborno a los funcionarios bolivianos con el objetivo de favorecerse con la contratación.

Murillo, quien se encuentra en una penitenciaría federal de Florida, se conoce que su audiencia se llevará adelante el 7 de junio, según reportó CNN.


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