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El aeropuerto de Chimoré opera para prácticas de pilotaje militar

hace 12 dia(s)

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Una familia vive prácticamente frente a la pista del aeropuerto de Chimoré. Uno de los integrantes explica que todos los días ven avionetas surcar los aires, pero indica que se tratarían de escuelas de pilotaje. Considera necesario que vuelvan los vuelos comerciales para una verdadera reactivación del aeropuerto, pues ahora está cerrado. 

Durante las últimas dos semanas todas las miradas del país estuvieron en esta terminal aérea del trópico de Cochabamba. Las denuncias de 32 operaciones aéreas irregulares el 10 de marzo levantaron la pregunta sobre ¿qué sucede en este aeropuerto?

Los Tiempos viajó hasta Chimoré para obtener detalles del aeropuerto y su movimiento. A 204 kilómetros de Cochabamba, este municipio conocido por ser parte del bastión del MAS alberga la única terminal aérea de la región, cuya construcción fue cuestionada por la ausencia de vuelos comerciales frecuentes que justifique la inversión de 34,5 millones de dólares.

El pasado martes, al promediar las 09:30 horas, una avioneta con matrícula de la Fuerza Aérea Boliviana (FAB) se encontraba volando por el cielo nublado. A las 10:00 despegó una segunda avioneta y a las 10:30 la tercera. 

Las tres aeronaves contaban con matrícula de la FAB. Cada cinco a ocho minutos, las avionetas volvían a pasar sobre el aeropuerto y, una hora después de sobrevolar, procedían al aterrizaje. 

Luego de media hora, volvían a hacer el mismo ejercicio. 

“Ya estamos acostumbrados a escuchar las avionetas pasar. Es todos los días. Es que hay una escuela de pilotaje de los militares”, indicó el vecino del lugar. 

La puerta del aeropuerto estaba cerrada y custodiada por los militares. El encargado de la guardia explicó que sin autorización no era posible ingresar. Agregó que en ese momento todo era operado por la Fuerza Aérea, pues los trabajadores de Aasana estaban en la ciudad dando un informe sobre la denuncia de los vuelos irregulares. 

“Ellos manejan el aeropuerto, pero por ahora no están. Todo está con militares, incluso los controladores aéreos son militares. Los vuelos civiles los ve Aasana, nosotros no tenemos nada que ver ahí. De esas operaciones aéreas, no tuvimos conocimiento”, dijo el encargado en una breve conversación con el equipo periodístico. 

Sin embargo, indicó que, con regularidad, los militares del Grupo Aéreo 21 hacen sus prácticas en el aeropuerto. 

Al tratarse de las Fuerzas Armadas, el trato es diferente, pues los vuelos militares no necesitan los mismos permisos que requiere una operación civil, según el director nacional de Transporte Aéreo, Sandro Zapata. 



Hace más de un año que el aeropuerto de Chimoré dejó de tener vuelos comerciales. En todo este tiempo, se observaron falencias que no permiten la reanudación de operaciones civiles. 

“Es necesario un aeropuerto para una región tan grande. Cuando hay derrumbes en la carretera nos sirve de mucho, porque es nuestro medio de transporte a la ciudad. Igual en lo que refiere al turismo. Podríamos tener más turistas con vuelos comerciales”, observó el vecino de la zona. 

No obstante, en algunas entrevistas en medios de comunicación, Zapata precisó que hay una serie de falencias en el aeropuerto que no permiten que se cumpla con la seguridad que exige la norma. 

Identificó al menos nueve falencias en la terminal aérea: cuenta con dos bomberos, pero no tiene extintores ni bombas o un carro de ese tipo. La Administración de Aeropuertos y Servicios Auxiliares de Navegación Aérea (Aasana) tampoco tiene control de meteorología. 

También observó falta de control de fauna, arcos de rayos X, ausencia de policías y un suministro eléctrico no fiable. “El aeropuerto de Chimoré no está preparado. No estaba, ni está listo”, dijo. 

Según el funcionario, todos estos elementos deben ser subsanados en caso de que la terminal aérea busque volver a operar con vuelos comerciales. Efectivamente, este medio de comunicación observó desde afuera de la pista que el control de biodiversidad es una de las necesidades. 

La pista de aterrizaje está rodeada por una masa densa de vegetación de varios metros de altura. Esto se observa principalmente en el sector norte de la misma, lugar por el cual se observó que despegan y aterrizan las aeronaves en práctica. 

Otro de los aspectos que llamó la atención es que a menos de 400 metros de la pista se encuentra el botadero del municipio. Este hecho genera que enormes aves de carroña ronden la zona. 

Según el vecino, en una ocasión una de estas aves se introdujo en el motor de una de las alas de una avioneta. La aeronave aterrizó de emergencia. Debido a la proximidad del lugar, el hecho no pasó a mayores. 

Por el momento, el aeropuerto sólo funciona para prácticas aéreas militares. Aún está lejos de poder reactivarse a vuelos civiles y mucho menos comerciales. 

Subsanar las falencias y verificarlas es algo que aún tomará su tiempo, pues se debe cumplir con la burocracia que requiere el caso. 


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