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Pary revela que familiares y aliados en el gobierno de Áñez trabajaron en el servicio exterior

Fueron identificados parientes de Áñez, Tomasa Yarhui, y los exministros Longaric, Coímbra y Murillo. Pary dijo que Mostajo ejerció irregularmente el cargo de “embajador”.

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El representante en la Misión Permanente de Bolivia en Naciones Unidas, Diego Pary, reveló este martes en La Razón Radio al menos cinco designaciones irregulares, de familiares y cercanos a altas autoridades, durante el gobierno transitorio de Jeanine Áñez. Detalló además el ejercicio ilegal de funciones del ex “embajador” Mohammed Mostajo.

“Se nombró al sobrino de (la excanciller) Karen Longaric (Albert Hoffman Lora) en la oficina regional en Santa Cruz; a la nuera o la novia del hijo de Longaric como agente consular en Corumbá (Jaqueline Montaño Castro); a la sobrina de Áñez (Andrea Echarte Áñez), que estuvo como secretaria en la embajada en Paraguay; al hijo de Tomasa Yarhui (Grover Yupari Yarhui), socia y candidata de Tuto Quiroga, nombrado en el consulado de Bilbao, en España”, dijo el también excanciller.

“El pueblo boliviano también sabe que la hermana del exministro de Gobierno Arturo Murillo (Jacqueline Murillo) fue nombrada cónsul en Miami”, complementó Pary.

 

En días pasados, en la transmisión de Piedra, Papel y Tinta de La Razón, el viceministro de Comercio Exterior, Freddy Mamani Machaca, había dicho que el hermano del exministro de Justicia, Álvaro Coímbra, había sido nombrado funcionario de la misión diplomática en Ginebra, Suiza, “sin ser funcionario de carrera”.

Luego de la entrevista de este martes, Pary pasó el dato de Juan Pablo Coímbra en esa oficina consular. Además de Víctor Landívar, como cónsul en Madrid, padre de la jefa de gabinete de Áñez, según citó.



En relación a Mostajo, ex “embajador de Ciencia, Tecnología e Innovación” del gobierno transitorio de Áñez, Pary explicó que el ejercicio de sus funciones fue ilegal, aparte de no ser, por norma del servicio exterior, homologado en la Cámara de Senadores. Áñez lo nombró “embajador” cuando solo era “primer secretario”, explicó.

El cherry en la torta fue el nombramiento de Mohammed Mostajo como primer secretario en la Representación Permanente (de Naciones Unidas); se le dio el título de embajador cuando no existe esa categoría de embajador para un primer secretario, pero lo grave es que además de infringir la norma al nombrarlo embajador sin pasar por el Senado, Mostajo es nombrado ante la Misión Permanente de Bolivia con el ítem 2614 de planillas de Cancillería; lo que correspondía es que tras ese nombramiento él se traslade a Nueva York, se reporte allí y pueda iniciar sus funciones. El señor nunca se presentó en la Misión Permanente de Bolivia ante las Naciones Unidas”, reveló Pary a La Razón Radio desde Nueva York la mañana de este martes.

Añadió que la irregularidad de la labor de Mostajo es que “ejerció” su trabajo de “embajador” en San Francisco, California, desde el 17 de febrero de 2020, “donde Bolivia no tiene embajada ni consulado, ni siquiera un agente consular; esto es una muestra de que Mostajo ha sido nombrado y ha cobrado un salario, pero nunca ejerció funciones ni se presentó en la sede de sus funciones”.

“Lo claro es que tuvimos un manejo desastroso (del servicio exterior) que solo sirvió para favorecer a los compañeros políticos y familiares; esto ha dañado muchísimo nuestra diplomacia, ha perjudicado las relaciones internacionales de Bolivia, porque estas se las construye sobre la base de la confianza, de la buena fe, y este tipo de cosas desvirtúan dichas relaciones”, aseguró Pary.

En la Memoria Institucional que publicó la Cancillería bajo el ministerio de Karen Longaric, a fines de 2020, la “primera canciller de Bolivia” (como se denomina a sí misma) señala que un pilar fundamental de su gestión fue la “desideologización de la política exterior boliviana que implica el posicionamiento del país entre las naciones democráticas como un interlocutor serio”.

En el pilar de “institucionalización” de la Cancillería y el Servicio Exterior, dice Longaric, “la mayoría de los nombramientos de funcionarios (…) fueron para personal de carrera. También incorporé profesionales jóvenes con estudios especializados en el área y personas con experiencia en organismos internacionales. Es cierto que en esta gestión también hubo nombramientos políticos, sin embargo —a diferencia del gobierno anterior e incluso de la mayor parte de los gobiernos en la historia del país—, éstos fueron pocos”.

A la pregunta de si a las designaciones y ejercicio de funciones irregulares corresponde alguna acción legal, Pary apuntó que siendo todo el servicio exterior de dependencia directa del Ministerio de Relaciones Exteriores, en su oficina de Transparencia se está procediendo a las “investigaciones correspondientes”.


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