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Gobierno de Áñez incrementa las cifras de contagios y utiliza el miedo para prorrogarse en el poder

Añez, a tiempo de promulgar la ley, se deslindó de responsabilidades adelantando que, de haber más casos e incluso muertos, sería culpa de los dirigentes políticos y al TSE.

hace 12 dia(s)

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El Gobierno transitorio de Jeanine Áñez demostró con varias de sus acciones que no tiene interés en cuidar la salud y bienestar del pueblo boliviano, sino que los contagios por Coronavirus incrementen para tener así un pretexto que le permita prorrogar aún más la fecha de elecciones generales. 

Los comicios estaban previstos, en una primera instancia, para el 3 de mayo de este año, cuando los casos no pasaban de una docena. Al instante, el Gobierno, de manera coordinada con el Tribunal Supremo Electoral (TSE), anunció la postergación del proceso y dictó una cuarentena rígida, dejando sin fecha los comicios. 

Luego de varios meses, se trató nuevamente el tema y se debatió la posibilidad de llevar adelante las elecciones en julio o agosto. Paralelamente, salieron los voceros de instituciones de salud dependientes del gobierno aludiendo que en estos meses iba a ser el pico de la pandemia, por lo que se llevó adelante una reunión entre los partidos en carrera electoral y el TSE para definir que la nueva fecha sería el 6 de septiembre. 

Añez, a tiempo de promulgar la ley, se deslindó de responsabilidades adelantando que, de haber más casos e incluso muertos, sería culpa de los dirigentes políticos y al TSE. Paralelo a esta situación, los casos de Covid-19 incrementaron exponencialmente en Santa Cruz, Cochabamba, La Paz y El Alto, las urbes más pobladas a nivel nacional. 

La pasada semana, de manera sorpresiva, el TSE brindó otra conferencia de prensa para informar de una nueva fecha de elecciones, esta vez para el 18 de octubre, dado que, según las últimas declaraciones del presidente del Órgano Electoral, organismos de salud explicaron que la ola de contagios iba a bajar desde los primeros días de septiembre. 

El anuncio no fue aceptado por los movimientos sociales y anunciaron protesta en contra de la medida arbitraria, mientras que el ministro de Obras Públicas, Iván Arias, empezó a dar discursos de que debería darse unos dos o tres meses más para convocar a los comicios por la cantidad de casos registrados. 

Coincidentemente, de manera casual, la Agencia Boliviana de Información (ABI) y el periódico Bolivia, ambos estatales y administrados por el Gobierno de la Presidencia, publicaron la siguiente noticia: “Bolivia llegará a los picos de contagio de coronavirus en septiembre, octubre y noviembre”, cuyo contenido en su primer párrafo señala que: “Mientras Beni ya alcanzó el pico máximo de contagios de coronavirus, esa curva seguirá en ascenso hasta septiembre en Cochabamba, Pando, Potosí y Santa Cruz, en tanto Chuquisaca, La Paz y Oruro llegarán al tope en octubre, según proyecciones del Ministerio de Salud reveladas este domingo”, recorriendo nuevamente con el pico de la enfermedad, que supuestamente iba a ser en julio y agosto, a la nueva fecha predestinada para las elecciones. 

INACCIONES Y MALAS ACCIONES DEL GOBIERNO

Durante todo este ajetreo impulsado por el Gobierno y reflejado en os medios de comunicación convencionales, la presidenta Añez, también candidata a la silla presidencial, utiliza recursos del Estado para crear spots chantajeando a la ALP liberar recursos de préstamos condicionados del Fondo Monetario Internacional (FMI) y repitiendo mil veces que su prioridad es la salud del pueblo boliviano. 

Sin embargo, ésta afirmación se contradice con los dichos e inacciones de su gestión. En cuanto a la atención de los pacientes, se acusó al ex ministro de Salud Marcelo Navajas y otras autoridades medias por actos de corrupción al adquirir respiradores inadecuados para combatir la enfermedad en pacientes críticos, causando daño económico al Estado. 



Los centros de salud no solo se vieron colapsados ante los casos, sino que no contaban con procedimientos o equipos necesarios para afrontar esta situación y el Gobierno, en vez de inaugurar las obras de salud construidas por la anterior gestión gubernamental del MAS, perdió varios meses cambiando el color a verde de la fachada de los hospitales, como ocurrió en Montero, Santa Cruz.  

Pese a que el Gobierno afirma que las elecciones generarán filas y por lo tanto el número de pacientes aumentará, todos los días la población es testigo que no existe control por parte de las autoridades competentes para evitar la aglomeración de personas en bancos, farmacias, cajas de salud, mercados y ferias, entre otros.

Mientras tanto, las farmacias, que debieran ser reguladas por el Ministerio de Salud, incrementaron los precios de todos los productos farmacéuticos, desde aspirina hasta otros necesarios para combatir al coronavirus a veces en más del 1.000%, en un momento donde creció la tasa de desempleo y la crisis económica nacional. 

“Nos están asaltando a los ciudadanos las farmacias, son las únicas que no han dejado de funcionar y han estado abiertas durante toda la pandemia; no puede ser que nos asalten, no puede ser que estén haciendo ganancias tan exorbitantes”, fue lo único que dijo Arias al respecto sin que se tomen acciones directas al caso, siendo esto atribución del Ejecutivo. 

En este punto, el Gobierno también denunció que el uso de dióxido de cloro, que está teniendo resultados positivos en la mayoría de sus casos y fue aprobado por algunos gobiernos departamentales y por la Asamblea Legislativa Plurinacional, es peligroso y por lo tanto no será avalado. “Una institución responsable de la salud de los bolivianos, como es el Ministerio de Salud, no puede arriesgarse a recomendar algo que no tenga una base científica”, aseguró el viceministro de Gestión del Sistema Sanitario, Miguel Ángel Delgado, sin tomar en cuenta estudios que dictan lo contrario.

Ante esta falta de acción, la población debe adquirir el dióxido de cloro por debajo y a alto precio. Las personas que no cuentan con los recursos económicos necesarios, optan por plantas medicinales como eucalipto, wira wira, manzanilla y otros para afrontar el coronavirus, hecho que también fue condenado por el ministro de Gobierno, Arturo Murillo, aunque el director de Coordinación con los Movimientos Sociales, Rafael Quispe, afirmó haberse curado con estos productos caseros.

“Esa gente que cree cuentos, que creen que el coronavirus se cura con hierbas medicinales, el wira wira y eso, es gente estúpida”, afirmó insultando a gran parte de los bolivianos que ante la falta de medicamentos, atención de salud y políticas por parte del Gobierno, busca la manera de enfrentar la enfermedad que a la fecha tiene un saldo de casi 70 mil contagiados y más de 2.500 fallecidos.

Pese a que La Paz y Cochabamba están entre los departamentos con mayor cifra de contagios, el Gobierno, mediante el ministro Arias, autorizó desde hoy los viajes interdepartamentales entre estas dos regiones, en pleno supuesto pico de contagios, aumentado el riesgo de contagios entre los pobladores de ambos departamentos. 

Para finalizar estas acciones, también se autorizó el funcionamiento de centros de entrenamientos deportivos en algunos clubes privados del país para que se retomen las actividades futboleras, pese a que alcaldes como el de La Paz, Luis Revilla, soliciten nuevamente cuarentena rígida para las siguientes semanas.

Mientras tanto, el Gobierno de Añez sigue acusando al Movimiento Al Socialismo (MAS) por los contagios, amenaza a los movimientos sociales que marchan exigiendo elecciones para tener un gobierno que lleve adelante medidas socio-económicas ante la crisis y busca eliminar la candidatura de Luis Arce Catacora del MAS, al mismo tiempo que Añez sigue lanzando spots afirmando que su único interés es la salud de los bolivianos.///////


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