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El nuevo gasoducto Incahuasi-Tapirani potenciará la provisión de gas en Chuquisaca

hace 1 mese(s)

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Un nuevo gasoducto entre Incahuasi y Tapirani, que proyecta construir Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), permitirá incrementar la capacidad de distribución de gas a los departamentos de Chuquisaca y Potosí y sortear el riesgo de una eventual escasez debido a que el gasoducto actual trabaja casi al límite de su volumen.

Este nuevo gasoducto surge como solución para estos dos departamentos sureños frente a un probable desabastecimiento de gas natural ante la creciente demanda vehicular, domiciliaria e industrial como el caso de la empresa de Envases de Vidrio de Bolivia (ENVIBOL), en Zudáñez o la nueva planta industrial de FANCESA. El proyecto, que ya superó las fases de socialización y consulta, estaría concluido en 2021 y permitiría incrementar la entrega a 49 millones de pies cúbicos por día a Chuquisaca y Potosí, según información de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH).

Este proyecto consiste en la implementación de un gasoducto de 202 kilómetros entre la planta de producción de Incahuasi y la estación de Compresión de YPFB Transporte, ubicada en Tapirani. Tendrá un diámetro de diez pulgadas y un caudal de gas natural de 32 millones de pies cúbicos por día (MMpcd).

De acuerdo con las proyecciones, las entregas a la planta de Qhora Qhora incrementarían a 49 MMpcd, pues al caudal de Incahuasi-Tapirani de 32 MMpcd se añadiría en Tarabuco, a la actual capacidad del Gasoducto Taquiperenda-Cochabamba (GTC).

Con la ejecución de esta obra, a decir de la senadora Nélida Sifuentes, se deja de lado otro de los proyectos que tenía en mente YPFB, el de conectar a Incahuasi con Cochabamba con un gasoducto de un diámetro mayor, de 24 pulgadas.

Para el ex senador y experto en temas hidrocarburíferos, Fernando Rodríguez, este gasoducto se constituirá en la solución que hace años reclama Chuquisaca ante la falta de capacidad de proveer más gas a la industria. Recordó que YPFB ya rechazó varias solicitudes de provisión o incremento de gas a varias industrias regionales y no precisamente por falta del energético, sino por la falta de capacidad de transporte.

Sifuentes informó  que el trazo del gasoducto cruzaría por los municipios chuquisaqueños de Huacareta, Padilla, Monteagudo, Alcalá, Sopachuy, Tomina, Zudáñez hasta le estación de Tapirani. El proyecto se ramificaría hacia Potosí y Uyuni, y también hacia Cochabamba.

Rodríguez añadió que el beneficio no sólo es para Chuquisaca y Potosí, sino también para Cochabamba, La Paz, Oruro y buena parte del país porque se avanzará en la consolidación de un anillo energético.



El trazo permitirá proyectar nuevas fábricas en Chuquisaca Centro, pero sobre todo dotar de gas natural a la empresa de Envases de Vidrio de Bolivia (ENVIBOL), que tiene previsto iniciar su producción con Gas Licuado de Petróleo (GLP) con costes más altos.

De acuerdo con cálculos que Rodríguez hizo en 2017, alimentar con GLP a la fábrica ENVIBOL significará una pérdida de casi $us 1.200.000 con relación al gas natural. Consumiendo casi 20.000 metros cúbicos por día de gas natural, el gasto en ENVIBOL sería de $us 1.750 por día y de $us 638.750 por año. En cambio con los 15.000 kilos de GLP que prevé consumir la planta, el gasto diario ascenderá a $us 5.200 y al año a $us 1,8 millones, sin considerar el costo de transporte.

El gasoducto que tardaría entre dos y tres años en construirse, alimentaría la planta de industrialización de orégano de Tomina y una nueva planta de procesamiento de madera tara que se proyecta construir en esa misma región, con capitales canadienses. Sifuentes también señaló oportunidades para otros municipios como Padilla donde se pretende consolidar la industrialización de ají y maní.

Según datos de Rodríguez, de los 29 MMpcd que recibe Sucre, FANCESA consume nueve; la turbina de Alto Aranjuez, cinco; a Potosí se destina siete; ocho son utilizados en Sucre, por lo cual en lo inmediato estas dos regiones se quedarán sin margen para el crecimiento vehicular, domiciliario e industrial.

Rodríguez precisó que será una buena noticia siempre y cuando este millonario proyecto, que cuantifica en unos $us 500 millones, se construya con una proyección de diez o más años, para no ver rebasada la demanda en un mediano plazo y que el ducto tenga al menos unas 20 pulgadas de diámetro. El ex legislador expresó su preocupación por el retraso de este proyecto al recordar que la nueva planta de FANCESA, que demandará 9 MMpcd adicionales, estará lista el próximo año y así como ENVIBOL tendrá que iniciar operaciones sin que el gasoducto Incahuasi-Tapirani esté listo.

El año pasado, el analista de la Fundación Jubileo, Raúl Velásquez, también coincidió en que YPFB descuidó a Chuquisaca y Potosí en la construcción y ampliación de gasoductos y recalcó que la capacidad de transporte de YPFB estaba al límite.

INFORME

Antes de comenzar a construirse el gasoducto, Sifuentes anticipó que la primera semana de diciembre, YPFB Transporte presentará el cronograma de ejecución del proyecto en Chuquisaca.

“Entiendo que ya tienen orden para proceder esta obra, la primera semana de diciembre nos presentarán el cronograma”, señaló Sifuentes, al adelantar que la ejecución del proyecto implicaría también la contratación de mano de obra chuquisaqueña.///


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