Banner YPFB
El tiempo
     Santa Cruz

N Nacional

Graciela Mendoza: “Temo por mi vida y por la vida de mis hijas, porque sé cómo reaccionan las hermanas del señor Eduardo León”

hace 2 mese(s)

,

Tras 17 años de matrimonio, haberlo ayudado para que salga de la cárcel y en medio una crisis familiar, Graciela Mendoza decidió contar la otra faceta de su exesposo, el polémico abogado Eduardo León Arancibia, de quien ahora se defiende en los estrados judiciales en calidad de víctima de la violencia familiar.

De esposa a exesposa; del trato amoroso a la violencia; de la lealtad a la infidelidad y de amiga de confianza a una enemiga en los expedientes judiciales. Esa realidad vive la señora Mendoza frente a Eduardo León, un abogado adicto al protagonismo mediático con bullados casos que utilizaba para enfrentarse al poder político.

León estuvo 11 meses con detención preventiva y salió de la cárcel el 17 de abril de 2017 y se fue rumbo a la casa de su esposa, donde debió cumplir detención domiciliaria y con custodio. Pero no fue así, León salía a las 07:00 de la mañana y retornaba a las 22:00, sin dar explicación alguna a su esposa ni a sus hijas.

Cuando llegó a la casa de su exsuegro, León increpó a su propia esposa: “¡Qué has hecho por mí, quien me ha sacado de la cárcel es esta mujer (su abogada defensora ZL)”. Graciela recuerda que fue ella la que dio la cara ante los medios de prensa y pidió ayudar internacional a la Comisión Interamericana de  Derechos Humanos de la OEA.

Cuenta que en enero de 2016 - a un mes de la detención preventiva - ya comenzó a enterarse sobre la existencia de hijos de antes e incluso de fuera del matrimonio, de una relación extramatrimonial hasta ahora vigente, y de que el mismo León utilizaba un falso certificado de defunción de su padre.



Dijo que la única vez que vieron al custodio policial asignado, fue cuando el abogado -con título profesional suspendido por fraude - llegó de la cárcel de San Pedro y hasta el 8 de febrero de 2018, cuando abandonó la casa, nunca durmió un custodio.

“Nunca tuvo un custodio tras de él, porque salía a las 7 de la mañana y llegaba a las 10 de la noche, todos los días. Solo domingos estaba en casa, se hacía traer su comida, para él, no para sus hijas”, manifestó  al tiempo de explicar que desde el 2016,  Eduardo León cambió por completo en su rol de padre y esposo.

Señala que días antes de la audiencia de divorcio, León explotó de ira y comenzó a agredir, a ella, a sus hijas verbalmente y propinó un empujón a su ex-suegro, una persona de la tercera edad. A mi hija le dijo ha muerto para él, por haber defendido a su madre.

“Por eso lo denuncié, porque no podía permitir que mis hijas sigan viviendo eso y porque es la casa de mi padre.  Desde enero me callé, después de 17 años, vino una falda y se rompió todo. Actualmente desconoce en qué domicilio cumple la detención domiciliara.  

Aseguró que continuará en pie, pese a los dos juicios que su exesposo y las ex-cuñadas le abrieron por el supuesto delito de difamación  a los muertos.

“Temo por mi vida y por la vida de mis hijas, porque sé cómo reaccionan las hermanas del señor León”, dijo en tono de alerta a la opinión pública a la que pidió estar atenta a las próximas agresiones que vendrán de parte de la familia León Arancibia.///


Notas Relacionadas